¡Hola a todos! Hoy os dejo una nueva reseña, de un libro que leí la semana pasada y me encantó *__* Recomendadísimo queda.
Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las incleíbles historias de La guerra de las galaxias. Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga.
Los otros dos libros de
sello Nube de tinta me habían enamorado por completo, así que estaba deseando
leer esta nueva novela porque tenía el presentimiento de que también me iba a
encantar. Y como no, mi instinto no se equivocaba, porque La lección de August
se ha convertido en una de mis mejores lecturas de este año.
Como os habréis ido dando
cuenta si seguís el blog asiduamente, me encantan este tipo de novelas. No sé vosotros, pero a mí me gusta que un
libro guarde un mensaje entre sus páginas. Que tenga algo que transmitir y
enseñar al lector, y sobre todo, que le haga pensar. Esta novela lo tiene todo, y por eso me ha llegado tanto.
Es una historia muy dura y triste, pero real como la vida misma. Y a pesar de
tratar un tema tan crudo, la autora ha sabido darle un toque de optimismo y esperanza
a la trama, porque reirás y llorarás a partes iguales a lo largo del libro. Nos
muestra que no hay que juzgar a nadie por su aspecto, cada persona es un mundo,
podemos ser diferentes, y no por eso dejamos de ser humanos. Es una novela muy
tierna y conmovedora, que como he dicho, se ha ganado un lugar muy especial en
mi estantería y estoy segura de que no me cansaré de recomendarla a todo el
mundo. Porque La lección de August es unos de esos libros que yo consideraría obligatorio leer al menos una vez en la vida, seas niño, adolescente o adulto; da igual la edad que tengas.
Otro de los puntos fuertes de la novela es que se lee en un suspiro. Yo me la leí entera en tan sólo unas horitas, y eso que tiene más de cuatrocientas páginas. Lo que pasa es que te metes tanto en la historia que no puedes despegar los ojos, y cuando te quieres dar cuenta ya has terminado el libro. Además, la prosa de la autora es tan sencilla, que es como si estuvieras viviendo realmente la historia junto a los personajes.
Unos personajes muy entrañables, que me han encantado y se han ganado un huequito en mi corazón. Sobre todo August, el protagonista, que me ha parecido un ejemplo de superación. Es un niño de diez años que ha nacido con una deformación en la cara, así que lleva toda su corta vida yendo al médico y operándose. Por eso, su madre le ha estado dando clases en casa, pero ahora tiene que ir a un colegio de verdad, y no va a ser fácil. Principalmente porque la gente no ve que es un niño como otro cualquiera sólo que con un aspecto diferente. Le miran como si fuera un monstruo y no se atreven ni a tocarlo porque si acaso "lo que tiene" se contagia, pero igualmente él es una persona fuerte y me ha sorprendido porque creo que es muy maduro para su edad, aunque parezca ingenuo a simple vista.
Además, va evolucionando a lo largo de la historia, y nos narra en primera persona algunos capítulos de la novela, pero no todos porque otros están narrados por varios personajes secundarios como Via, Jack, Justin, Summer, Miranda... Personajes que me han gustado muchísimo porque los conocemos muy bien y tienen unas personalidades que los caracterizan y los hacen especiales. Sin duda, la autora ha sabido como crear unas personas de carne y hueso que a mí por lo menos me han enseñado una lección para la vida, y me han echo valorar lo que tengo, porque no todos llegan a tener la misma suerte, como es el caso de August.
En el final del libro me pareció que se resolvía todo un poco rápido y eché en falta algunas páginas más para que fuera perfecto. A pesar de la larga extensión que ya de por sí tiene la novela, me hubiera gustado leer unas cien páginas más para saber con más detalle como continuaría la vida de protagonista, en un epílogo tipo "años después...", pero bueno, lo que sí que me ha gustado es que sea totalmente autoconclusivo.
La lección de August es otra gran apuesta de Nube de Tinta. Una novela enternecedora e inolvidable, que debería ser considerada lectura obligatoria tanto para jóvenes como para adultos.
4,75/5
Agradecimientos a Nube de tinta por el ejemplar.















































