¡Buenos días a todos! Después de mucho tiempo sin actualizar esta sección, os traigo por fin una nueva entrada con un pequeño fragmento de un libro que leí la semana pasada en el ebook y me pareció bastante especial.
Los recuerdos -me dijo-, por muy pequeños o triviales que sean constituyen las páginas que nos definen
Cuando Dios era un conejo de Sarah Winman
No puedo estar más de acuerdo con la reflexión, porque muchas veces aunque sean momentos tontos e insignificantes, los recordamos precisamente por esa razón y ya forman parte de nosotros.
Pero la cuestión es, ¿qué pensáis vosotros? ¿Compartís mi opinión? ¿Os ha gustado la reflexión? ¡Contadme! Y feliz inicio de semana :)







































